Casita
de
Salud
A quienes ayudamos

El Superadobe es el nombre en castellano que se le ha dado a la construcción con costales de tierra. Si le preguntas a San Google, verás que también se le conoce como Earthbag Building, Sandbag building, o Flexible-Form-Rammed-Earth. 

Creada en los 70's, ésta técnica es resultado de la combinación entre el conocimiento aplicado y el deseo de su creador, Nader Khalili, de ayudar a la gente en el mundo sin un hogar. 

Como lo hicimos...

El Superadobe es el nombre en castellano que se le ha dado a la construcción con costales de tierra. Si le preguntas a San Google, verás que también se le conoce como Earthbag Building, Sandbag building, o Flexible-Form-Rammed-Earth. 

Creada en los 70's, ésta técnica es resultado de la combinación entre el conocimiento aplicado y el deseo de su creador, Nader Khalili, de ayudar a la gente en el mundo sin un hogar. 

Como nos quedó...

El Superadobe es el nombre en castellano que se le ha dado a la construcción con costales de tierra. Si le preguntas a San Google, verás que también se le conoce como Earthbag Building, Sandbag building, o Flexible-Form-Rammed-Earth. 

Creada en los 70's, ésta técnica es resultado de la combinación entre el conocimiento aplicado y el deseo de su creador, Nader Khalili, de ayudar a la gente en el mundo sin un hogar. 

Juntos aportaron $19,000 pesitos para los materiales.  También recibimos parte de los impuestos que pagamos a través de Juan Pablo, el presidente municipal de V. Carranza, para la construcción del techo de lámina y la instalación eléctrica, así como $ 1000 pesitos de Fanny, una sonriente mujer holandesa, además de $ 500 del águila de una persona anónima de origen suizo.

  

La comunidad paga $80 pesitos diarios por una jornada de seis horas y media a cada uno de los cuatro miembros del equipo. 

De los cuatro participantes, sólo uno contaba con un poco de experiencia previa en la construcción de viviendas.

Por otro lado, si bien es cierto que yo había visto un par de proyectos construidos con Superadobe participando en alguno de éstos como voluntario y realizado pequeños proyectos (bardas, cocinas) ésta ha sido la primera obra de este tipo que dirijo de "pies a cabeza".  Después de incontables horas investigando, documentando y aprendiendo sobre el tema en el internet, supuse que la única manera de conocer el significado de "mojado" era chapotear en el charco.   El proceso me ha enseñado muchísimo: el cómo y el cómo no hacer las cosas. Estoy muy agradecido con la gente de la comunidad, los partidarios y también con la gente que a través del internet, difunden sus proyectos, trabajo y esfuerzos construyendo un entorno mejor con Superadobe. 

Los Partidarios

  
El dinero para los materiales fue aportado por dos "ángeles". Uno de ellos es Michel Vial, un fotógrafo suizo residente en San Cristóbal, y quien tiene una de las galerías de fotos más exitosas de la ciudad.  Supongo que él se dio cuenta que una de las maneras de retribuir a la gente de Chiapas, era hablar menos de como deberían ser las cosas, y hacer más haciéndolas. El otro ángel se llama Mercedes Ozuna, una mujer energética, activista y comprometida. 

La Casita de Salud

En un principio, tuve la idea de formar equipos de trabajo donde los vecinos, amigos o parientes se ayudasen mutuamente a construir sus viviendas.  Pronto me di cuenta de que ese enfoque no funcionaría. Se decidió que la mejor manera sería capacitar a un equipo de personas para que éstas pudieran construir sus casas, o bien, capacitar a otros, e incluso construir para terceros. Aunque hemos afrontado varios obstáculos, el esfuerzo ha valido la pena. Es gratificante que el trabajo se haya convertido en un intercambio de aprendizaje mutuo.

Al ser voluntario, yo no recibo ningún salario, pero la comunidad me ofrece la comida, un sitio para dormir y un apoyo de $2000 pesitos para pagar mi renta en San Cricrí. 

Uno de los principales problemas que enfrentamos, es el ausentismo laboral de la gente. Aquí me quedo con cara de "¿what?".   En una ocasión, uno de los miembros se excusó argumentando que no asistiría al trabajo porque tenía que hacer la compra para una fiesta que daría ese fin de semana.  Otros simplemente no asisten, ¡aunque no sea San Lunes! También es cierto que los campesinos tienen que atender sus parcelas y asuntos varios, pero me es difícil entender porque no pueden hacerlo después de la una de la tarde que paramos el trabajo, o incluso, a la hora que sí tienen tiempo para jugar futbol. El hecho es que nunca, desde el inicio, he tenido un equipo completo durante una semana completa.

El otro problema al que nos enfrentamos es, claro está, la falta de presupuesto. Debido al hecho que muchos miembros de la comunidad no cubren sus cuotas ni pagan sus multas a tiempo, en muchas ocasiones no ha habido dinero para pagar a los miembros del equipo.  Por esta causa, dos de los miembros del equipo original desertaron. La falta de presupuesto también nos afecta por otro lado, ya que no cuento con recursos para reponer o reparar las herramientas y equipo que se averia. 

Reciclando Materiales


Entre deshuesaderos y centros de acopio de chatarra localicé materiales muy baratos para fabricar piezas del equipo necesario. ("sliders", apisonadores, cribas, etc.).  Asimismo, conseguí unas veintitantas tarimas de carga. Las desmantelamos y con la madera se construyeron los moldes para puertas y ventanas.  Resultó ser un trabajo bastante laborioso, pero resultaron casi "gratis". La procuración de los costales fue un tanto más complicada.  

Al no haber fabricantes de costales de polipropileno cerca, y los cotizados en otros sitios se encarecían por el costo del flete, me construí un remolque para bicicleta y me di a la tarea de recorrer la ciudad de panadería en panadería y compraba diez costales aquí, cincuenta acá, cien por otro lado, etc.  No era la solución perfecta, ya que algunos eran de harina y otros de azúcar, por lo cual, variaban las medidas. Sin embargo, fue una solución bastante aceptable.  Después de eso, el resto de los materiales fue bastante sencillo de conseguir.  

El Proyecto


El diseño, planeación, cálculos etc. fueron hechos "de oído" por mí.

Deseaba incluir al menos un domo en el diseño, pero considerando la fuerte temporada de lluvias imperante en la región, cambié de parecer.  El hecho de contar con recursos muy limitados ha resultado ser un arma de doble filo. Por un lado, dificulta un tanto la elaboración del proyecto en su conjunto, pero por el otro, me ha obligado y motivado a encontrar soluciones creativas.

Un aspecto cultural afectó sumamente el diseño.  Si bien es cierto que los muros circulares son más eficientes, firmes, y económicos, es un hecho que la gente de la comunidad está acostumbrada a habitáculos cuadrados.  Traté de explicarles las múltiples ventajas de la construcción circular, pero la mirada en sus rostros me decía "... despacito y por las piedritas Cato..."

Decidí que sería mejor introducir un par de esquinas redondeadas y una habitación circular junto con un par de habitaciones rectangulares con algunas esquinas angulares. Para más información sobre las ventajas de la construcción de estructuras circulares con Superadobe, pulsa aquí

Los 48 m2 están distribuidos en tres habitaciones. Una circular de 4 m de diámetro (12.5 m2), y dos rectangulares de 3.6 x 4.9   (17.6 m2 c/u).  Se utilizó el sistema Rubble Trench, para la cimentación, con una profundidad de 45 cm y 50 cm de ancho.   Se espera construir un baño seco y un drenaje francés perimetral. 

Por otro lado, uno de mis objetivos era mostrar y comprobar que utilizando Superadobe, es posible construir una casa casi en su totalidad utilizando los materiales disponibles en el sitio. Con este fin, además de la tierra para los muros, se utilizó piedra plana del río para el piso del corredor exterior; grava y arena del mismo río para cimientos, pisos, muros y repellos, así como zacate estrella para el bajareque.  En cuanto a materiales manufacturados, sólo se utilizaron aquellos disponibles en ferreterías del pueblo cercano.

Regresé por unos días a San Cris, para aprender a elaborar ventanas y puertas de madera con arcos. (Teníamos un carpintero que se había comprometido a echarnos la mano, pero como la madera chafa, se rajó). Ahora ya sé cómo hacer estos elementos constructivos de manera fácil, estética y económica.  Como decía el abuelo de Jesús, (no el carpintero, sino otro, de Zaragoza): " Cato, todo se aprende…y el saber no estorba".

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La Comunidad López Hernández

 

"La López-Hernández", es una comunidad de 95 familias de campesinos, localizada a nueve kilómetros de San Francisco, Pujiltic, en el municipio de Venustiano Carranza, Chiapas.

Al igual que un sinnúmero de comunidades campesinas en México, la gente es monetariamente pobre, y el nivel educativo nulo. El 95% de los adultos no saben leer ni escribir.  Un sólo maestro imparte clases a nivel primaria a 38 niños, en lo que era un establo. No hay servicios sanitarios. El 99% de las "casas provisionales" tienen piso de tierra, y bueno... ya nos podemos imaginar el resto. Vergonzosamente, como sabemos, de los 112 millones de habitantes en México, de 40 a 50 millones viven en condiciones de pobreza: Entre estos, el 75 % son indígenas.

Durante más de nueve años, esta gente ha luchado contra los pistoleros de terratenientes, la corrupción y persecución de las instituciones gubernamentales, cárcel, asesinatos y otras injusticias. Si le preguntas a San Google: “Chema OCEZ” te responderá con amplia información. 

En julio del 2010 lograron tomar posesión de las tierras que recuperaron, y en diciembre, por primera vez en generaciones, fueron los dueños de los frutos de su trabajo agrícola.

Tengo un gran respecto por la lucha de la comunidad, el trabajo y los avances que han logrado, pero yo no soy un "activista", y no me interesan los asuntos políticos en absoluto.  Mi ideal no es ofrecer "ayuda" a los "necesitados", sino cooperar con éstos para lograr ponernos más allá de la necesidad de ayuda. 

A nivel personal, y después de cooperar en la comunidad durante cinco meses, me resulta evidente que existen muchos aspectos "culturales", "tradicionales" y "educativos" a nivel interno que no favorecen el desarrollo de La López-Hernández.

Sin embargo, también sé que el progreso, como la vida, es un proceso.  Así, un río no es un río, sino es "un riendo", y el avance de la comunidad es su propia transformación.

Vale la pena!